Qué se avería en las persianas de Gondomar y por qué
Todas las averías de persiana se parecen desde dentro de casa: la persiana no funciona. Por dentro son problemas distintos y con precios distintos. En Gondomar la exposición dominante es la humedad que sube del valle del Miñor y unas noches de invierno bastante más frías que en la costa. Eso marca el patrón de fallo que vemos en las visitas.
El enemigo aquí no es la sal sino la condensación dentro del cajón: agua que gotea sobre la cinta y el eje, pudre la fibra por dentro aunque se vea entera y oxida el eje de arriba abajo. A partir de ahí, el listado de causas reales que encontramos al abrir es siempre alguno de estos:
- No sube ni baja: cinta partida, recogedor sin fuerza, eje suelto o motor agotado.
- Va dura y hace ruido seco: guías con suciedad compactada o rodamientos agarrotados.
- Se descuelga por un lado: grapa del eje cedida o paño fuera de la guía.
- Lamas picadas o partidas: corrosión del aluminio o fatiga del PVC.
- Baja sola: el recogedor no bloquea o el freno del eje ha perdido tensión.
- Eléctrica sin respuesta: casi siempre el mando o el final de carrera, y solo después el condensador o el motor.





