Las tres comprobaciones antes de motorizar una persiana en Gondomar
Motorizar una persiana no es enchufar un aparato: es sustituir el sistema que mueve el paño. Por eso el presupuesto llega después de abrir el cajón y no antes. Dos persianas idénticas por fuera pueden dar una motorización sencilla y otra que exige cambiar eje y soportes, y esa diferencia hay que verla, no suponerla.
Con ocho o diez persianas por vivienda, aquí la motorización se plantea en conjunto y tiene sentido valorar un mando de grupo: un gesto para la planta baja y otro para la superior. Con el cajón abierto miramos el peso real del paño, que es lo que fija el par del motor, el estado de las guías y el uso que se le va a dar al hueco. Las tres condiciones que deciden si la motorización es viable —espacio libre en el cajón, estado y diámetro del eje y alimentación disponible— están desarrolladas una por una en motorización de persianas.





